Los medios de comunicación, que tienen una función de servicio público, se financian con publicidad. Para ver noticias tienes que ver necesariamente publicidad. Las capas más populares de la sociedad sólo tienen acceso a la información a través de medios con publicidad. En realidad nada es gratis y en este caso el espectador paga teniendo que ver publicidad. Esta lógica que ha tenido un gran éxito en la televisión y en la radio, se ha intentado aplicar en otros campos, pero de manera menos provechosa. Para empezar veamos cómo funciona el mundo de la publicidad. Se trata del documental "La publicidad al descubierto" que busca fomentar una actitud crítica en el consumidor mostrándole cómo la publicidad trata de seducirle.
Autocontrol es un organismo privado español orientado a trabajar por una publicidad veraz, legal, honesta y leal. Según, ellos mismos explican en su página web, los sistemas de autorregulación son la respuesta de la propia industria a la exigencia de la sociedad para que existan unas garantías de confianza y credibilidad en la publicidad. Esta autorregulación no pretende ser un sustituto del control legal, sino servir de útil complemento a éste.
Un ejemplo de autorregulación en los medios que se da en España es un acuerdo por el que no se muestran imágenes de españoles mutilados, sangrando, etc. en masacres como la ocurrida en el 11-M en Madrid. Pero en la práctica lo que se hace para saltarse el mencionado acuerdo es mostrar cómo se ha visto la noticia en otros medios fuera de España. Como se suele decir, quién hace la ley hace la trampa. Pero entonces, ¿de qué sirve la autorregulación?
Del artículo La publicidad no está para educar publicado en El país el 15 de septiembre de 2008 se pueden extraer ideas interesantes como las siguientes:
Y la letra pequeña sigue siendo pequeña. Por ejemplo en los anuncios publicitarios emitidos por televisión la información realmente interesante para el consumidor sigue pasando en un tamaño ínfimo y a una velocidad que no facilita para nada una lectura comprensiva. Otra cuestión es el volumen al que se emiten estos anuncios en comparación con el resto de programas. Ya que estos temas no estan regulados por la legislación vigente en esta materia, ¿por qué no se aprovecha la vía de la autorregulación para cubrir esas lagunas legales? Será que no interesa.
Teniendo en cuenta esto último junto con el ejemplo de cómo los medios se saltaban el acuerdo autorregulatorio antes mencionado, no me queda nada claro en qué le ayuda la autorregulación al consumidor final. Y al contrario de lo que dice algún comentario a este artículo, no creo que se le esté pidiendo a la publicidad demasiado. En realidad debería estar no más regulado sino mejor regulado y que esa normativa legal fuera más efectiva. De esa manera no creo que hiciese falta convenio de autorregulación alguno.
Fuente imagen: lindabraun.com
Autocontrol es un organismo privado español orientado a trabajar por una publicidad veraz, legal, honesta y leal. Según, ellos mismos explican en su página web, los sistemas de autorregulación son la respuesta de la propia industria a la exigencia de la sociedad para que existan unas garantías de confianza y credibilidad en la publicidad. Esta autorregulación no pretende ser un sustituto del control legal, sino servir de útil complemento a éste.
Un ejemplo de autorregulación en los medios que se da en España es un acuerdo por el que no se muestran imágenes de españoles mutilados, sangrando, etc. en masacres como la ocurrida en el 11-M en Madrid. Pero en la práctica lo que se hace para saltarse el mencionado acuerdo es mostrar cómo se ha visto la noticia en otros medios fuera de España. Como se suele decir, quién hace la ley hace la trampa. Pero entonces, ¿de qué sirve la autorregulación?
Del artículo La publicidad no está para educar publicado en El país el 15 de septiembre de 2008 se pueden extraer ideas interesantes como las siguientes:
- El 20% de los anuncios de coches informará sobre cuánto CO2 emiten.
- El sector de la publicidad teme que se les obligue a educar, no a informar.
- La publicidad se rige por ley, convenios y autorregulación.
- Autocontrol desaconsejó el 6% de los anuncios en 2007.
- Hay sectores publicitarios que se quejan de la hipocresía de la legislación.
- Las restricciones aumentan cuando protegen a menores.
- Los anuncios son más blancos, opina un creativo.
Y la letra pequeña sigue siendo pequeña. Por ejemplo en los anuncios publicitarios emitidos por televisión la información realmente interesante para el consumidor sigue pasando en un tamaño ínfimo y a una velocidad que no facilita para nada una lectura comprensiva. Otra cuestión es el volumen al que se emiten estos anuncios en comparación con el resto de programas. Ya que estos temas no estan regulados por la legislación vigente en esta materia, ¿por qué no se aprovecha la vía de la autorregulación para cubrir esas lagunas legales? Será que no interesa.
Teniendo en cuenta esto último junto con el ejemplo de cómo los medios se saltaban el acuerdo autorregulatorio antes mencionado, no me queda nada claro en qué le ayuda la autorregulación al consumidor final. Y al contrario de lo que dice algún comentario a este artículo, no creo que se le esté pidiendo a la publicidad demasiado. En realidad debería estar no más regulado sino mejor regulado y que esa normativa legal fuera más efectiva. De esa manera no creo que hiciese falta convenio de autorregulación alguno.
Fuente imagen: lindabraun.com