21 de octubre de 2010

Floridi. Infoética

El texto para comentar en esta ocasión es obra del filósofo italiano Luciano Floridi y se titula Ética de la información: su naturaleza y alcance.

En el terreno de la Ética de la información o Infoética se ha formado una especie de Torre de Babel llegando a tener diferentes sentidos según cuál sea la disciplina para la que trabajan los investigadores. Entre dichas ramas se encuentran la ética de la computación, la ética empresarial, la ética médica, las ciencias de la computación, la filosofía de la información, la epistemología social y la biblioteconomía y documentación. Floridi propone resolver esta situación tratando de alcanzar una perspectiva unificada de la Ética de la información y según él la mejor manera consiste en elaborar un esquema que nos ayude a centrar nuestra atención en un agente moral dado. Para elaborar el esquema Floridi parte del modelo de estudio ideado en los 80 que se asienta en una perspectiva tridimensional de la información como recurso,producto y objetivo.

Ética de la Información-como-recurso: Desde esta perspectiva, parecería que la máquina de pensar y actuar moralmente necesita información, y mucha, para funcionar adecuadamente. El "intelectualismo ético" que de ello se deriva interpreta el comportamiento malvado y moralmente incorrecto como el resultado de una información deficiente. Y al contrario, la responsabilidad moral de A tiende a ser directamente proporcional al grado de información del sujeto. Es razonable describir la Ética de la Información como el estudio de las cuestiones morales suscitadas por estos tres conceptos: disponibilidad, accesibilidad y precisión de los recursos informacionales. Otros temas tratados por la EI en su interpretación como Ética de la Información-como-recurso, son la llamada brecha digital, el problema del empacho informacional, y el análisis de la fiabilidad de las fuentes de información.


Ética de la Información-como-producto: esta segunda dimensión consiste en que la información desempeña una función moral omo producto de las valoraciones y acciones del individuo. Así, esta perspectiva se ocuparía de las cuestiones morales que suscitan temas como la imputabilidad, la responsabilidad, la legislación sobre la calumnia, el testimonio, el plagio, la publicidad, la propaganda, la desinformación y, en general, las reglas pragmáticas de la comunicación à la Grice.

Ética de la Información-como-objetivo: este sentido alude al modo en que las valoraciones y acciones morales del agente moral intervienen en el entorno informacional. En ella se incluirían temas como el respeto o ultraje frente a la privacidad o la confidencialidad, el hacking, entendido como el acceso no autorizado a un sistema de información así como la seguridad, el vandalismo (desde la quema de bibliotecas y libros a la diseminación de virus), la piratería, la propiedad intelectual, el código abierto, la libertad de expresión, la censura, los filtros y el control de contenidos.

Ante este panorama las TIC han desvelado nuevas e interesantes dimensiones de los viejos problemas y además nos llevan a repensar metodológicamente, los propios fundamentos de nuestras posiciones éticas. Cualquier tecnología que modifique sustancialmente nuestra "vida informativa" tendrá implicaciones profundas para cualquier agente moral.

El modelo recurso-producto-objetivo es claramente inadecuado para este autor al no ser suficientemente inclusivo. Supone una interpretación restrictiva de la Ética de la Información como microética. Floridi propone superarlo mediante una perspectiva de más alcance que propondría la Ética de la información como una macroética, es decir, una ética teorética, independiente del campo y susceptible de aplicación. En definitiva una ética que se ocupa de todo el ámbito de lo real.

La Ética de la Información sostiene que el ser/información posee un valor intrínseco. De hecho cualquier entidad informacional tiene una suerte de derecho Spinozista a permanecer en su propio estado y una suerte de derecho construccionista a la propia prosperidad, i. e. a mejorar y enriquecer su existencia y su esencia. A partir de tales «derechos», la Ética de la Información evalúa el deber de todo agente moral en términos de su contribución al crecimiento de la infosfera y cualquier proceso, acción o suceso que afecte negativamente a la infosfera en su conjunto en términos del incremento del nivel de entropía y, por lo tanto, como una instancia del mal.

Floridi también nos habla del término "ecopoiesis", con el cual se refiere a la construcción moralmente informada del entorno, basada en una perspectiva orientada ecológicamente. Concreta esta perspectiva ecopoiética en la figura del Homo poieticus que viene a ser un demiurgo que cuida de la realidad para protegerla y hacerla prosperar. Este homo poieticus debe evitar, elimitar y no causar entropía en la infosfera. También debe promover la prosperidad de las entidades informacionales y de toda la infosfera conservando, cultivando y enriqueciendo sus propiedades.

En último término quiero hacer referencia a la interesante crítica que hace Rafael Capurro sobre algunos aspectos de la teoría de Floridi y que se puede leer en su texto Desafíos téoricos y prácticos de la ética intercultural de la información. Capurro ve atrayente la posición de Floridi y útil a nivel pragmático pero le achaca el peligro de ignorar la necesidad de un análisis intercultural. Y no queda claro quiénes son los que han de proponer y aceptar políticamente esta macroética ontocéntrica.


Fuente imagen: icoder.go.cr