19 de octubre de 2010

Globalización mediática

La cuestión del impacto de los medios de comunicación en la sociedad me hace recordar la transmisión radiofónica el 30 de octubre de 1938 de la novela "La Guerra de los Mundos" de H.G. Wells llevada a cabo por parte de un Orson Welles de 23 años. Welles consiguió adaptar la obra utilizando las técnicas más novedosas de la radio de entonces como el formato de noticiero, las transmisiones en vivo, entre otras. A pesar de que al iniciar la transmisión se había avisado de que se trataba de una dramatización de la novela, el resultado fue el pánico general. Esta experiencia hizo que el público tomara conciencia de la capacidad de influencia de los medios de comunicación.


En esta página web de la Universidad de Navarra se recogen una serie de agencias de noticias y medios de comunicación organizados geográficamente.

Para comentar este tema me voy a centrar en las agencias de noticias ya que me parece que son las que tienen el verdadero control de los medios. En el fondo son las agencias las que deciden qué es noticia, la construyen y la venden a los diferentes medios, emisoras, etc. Ya en 1840, tras la fundación de la primera agencia de noticias, Honoré de Balzac sentenció lo siguiente: “El público puede creer que hay varios periódicos, pero, en definitiva, no hay más que uno solo."

En la segunda mitad del siglo XIX, las agencias de noticias Havas, Reuters y Wolff (francesa, británica y alemana, respectivamente), mediante un acuerdo se repartieron los mercados mediáticos según los intereses geopolíticos de sus estados de origen. Esta situación duró hasta 1934 en que las agencias estadounidenses acaban con el monopolio europeo. Tras varios movimientos, desapariciones el panorama de las agencias preponderantes se asienta en 4 agencias internacionales capitalistas de alcance global: Reuters, Agencia Francesa de Prensa (AFP), Associated Press (AP) y United Press International (UPI), siendo las dos últimas estadounidenses. Y posteriormente se quedarían en tres, al caer UPI.

En los 70 los países tercermundistas acuden a la ONU para iniciar un debate internacional acerca de la supresión de las asimetrías en los flujos informativos, sobre el “Nuevo Orden Mundial de la Información y la Comunicación” (NOMIC). “Un solo mundo, voces múltiples” fue el título del informe presentado en 1980 por la comisión internacional creada por la UNESCO.
En 1983. tras varios intentos frustrados para detener el avance de las posturas tercermundistas, EEUU abandonó la UNESCO y le siguen Gran Bretaña y Singapur. Esto supuso un duro golpe a la financiación de la UNESCO, y una demostración de fuerza del eje neoliberal Reagan-Tathcher. A esto se unió el colapso de la Unión Soviética y los Estados socialistas de Europa del este, llevando a la configuración del nuevo contexto político con la hegemonía estadounidense y acelerando la globalización neoliberal, cuya ola privatizadora alcanzó a los medios y los mercados mediáticos en general.
El debate sobre la necesidad del NOMIC no afectó en la práctica a las agencias de noticias de alcance global que, por el contrario, salieron fortalecidas como resultado de la hegemonía mundial unipolar de Estados Unidos.

El desarrollo de las TIC tiene lugar al tiempo que las potencias capitalistas adoptan políticas conservadoras y neoliberales. Internet suponía para las agencias de noticias internacionales tanto oportunidades como amenazas. Pero lo cierto es que ninguno de los nuevos medios de alcance global fue capaz de superar a las agencias preponderantes, que no sólo lograron adaptarse a la nueva situación, sino que reforzaron su control. Muchos de los nuevos medios se convirtieron en propagadores de los productos informativos de las agencias, como las páginas web de periódicos, emisoras de radio y televisión, entre otros. Con los los agregadotes de noticias surge una nueva modalidad de difundir y multiplicar el mensaje de las agencias contribuyendo a homogeneizar los contenidos en la web.

En 2006 Chris Paterson en su trabajo titulado "News agency dominance in international news on the Internet" hace un estudio sobre la articulación de la economía política de las agencias de noticias y el intercambio informativo en el ciberespacio entre 2001 y 2006. Paterson confirmó la existencia de poca diversidad informativa real en el campo de las noticias en línea y el amplio dominio de la agencia británica Reuters y la estadounidense Associated Press en cuanto a las noticias internacionales en inglés difundidas en internet. Paterson alude a una ilusión de abundancia informativa generada por los agregadores de noticias como Yahoo o Google, y para ello pone como ejemplo la forma de presentar a sus lectores noticias con gran cantidad de enlaces a medios locales o regionales, que en su mayoría carecen de cobertura propia de los sucesos y toman como fuentes las agencias de noticias.

En esta línea hay otro estudio de David Sancha en 2005, que llega a conclusiones similares al investigar “El uso de la información de agencia en las ediciones electrónicas de diarios en España”, en el que compara durante una semana los sitios web de “El Periódico”, “El Mundo” y “La Vanguardia”. Sancha comprobó que “los servicios de información on line de los diarios recurren a la agencia como fuente principal de las informaciones…” y al ser ese uso de las agencias abusivo acaba uniformizando las informaciones en las ediciones de diarios en Internet”.  También demostró que estas ediciones on line al seguir las rutinas actuales de inmediatez y actualización constante de la información, en realidad lo que consiguen es impedir la introducción de matices editoriales en la elaboración de las noticias. La urgencia por publicar las noticias en Internet hace que se publiquen los teletipos con una edición mínima, sin el necesario contraste de fuentes sobreentendiendo la veracidad de la información servida por la agencia.

Los hallazgos de Paterson y Sancha confirman la extraordinaria capacidad de adaptación de las agencias de noticias en un contexto mediático en el que siguen siendo predominantes e influyentes.