En esta entrada voy a analizar brevemente el mundo de los blogs desde el punto de vista ético. Llevaré a cabo este análisis basándome en las reglas éticas elaboradas por Terry Freedman sobre los blogs:
- No lanzan ataques personales
- No son libelos
- Nos son potencialmente criminales
- No son ciberbullyng
- Cuidan el lenguaje
- Siguen la regla de lo que no es aceptable en el mundo físico tampoco lo es en el virtual.

En los blogs que he elegido para la investigación a primera vista la mayor parte parecen seguir las reglas de Freedman. Entre ellos, hay desde blogs escritos por señoras de 95 años a otros de chicos adolescentes. En este último campo he podido observar que hay por un lado adolescentes que parecen periodistas en potencia por la seriedad y profesionalidad que despliegan en sus blogs, aunque sea para explicar las tribus urbanas que hay en su instituto.
Y por otro lado, están los adolescentes que crean los que voy a llamar "blogs-insulto" en los que poder despotricar alegremente contra la estrella mediática de turno que no soportan y para ensalzar a la que aman con locura. Eso sí, en primer lugar explican que el blog tiene la única finalidad de reírse y que las noticias son mentira. Este caso parece atentaría contra la primera de las reglas, pese a que se excuse en que la finalidad sea reírse y que las noticias no son reales.
En cuanto al lenguaje, su grado de formalidad o coloquialidad parece depender del tema al que se dedique el blog. En general en mis búsquedas no ha aparecido lenguaje grosero, salvo en algún caso concreto como los blogs-insulto y en los que tratan temas deportivos. En estos últimos me llama la atención que se pierden las formas pero no en las entradas del autor del blog sino en los comentarios a las mismas. Parece que el formato comentario a otro texto da pie a tener menos pelos en la lengua o habría que decir en los dedos.
Así pues tras la breve investigación llevada a cabo para esta tarea, me da la impresión de que el mundo virtual alberga la variedad de comportamientos y actitudes con la que uno puede encontrarse en el mundo real.
Por otra parte, veo necesaria la existencia de un código ético susceptible de ser aplicable a los blogs, sobre todo para mantener la credibilidad de este medio de expresión. En este código debería incluirse, además de las mencionadas reglas de Friedman, por ejemplo el respeto de los derechos de propiedad intelectual, citando las fuentes de los materiales ajenos que se utilizan.
Fuente imagen: cs.miami.edu
- No lanzan ataques personales
- No son libelos
- Nos son potencialmente criminales
- No son ciberbullyng
- Cuidan el lenguaje
- Siguen la regla de lo que no es aceptable en el mundo físico tampoco lo es en el virtual.
En los blogs que he elegido para la investigación a primera vista la mayor parte parecen seguir las reglas de Freedman. Entre ellos, hay desde blogs escritos por señoras de 95 años a otros de chicos adolescentes. En este último campo he podido observar que hay por un lado adolescentes que parecen periodistas en potencia por la seriedad y profesionalidad que despliegan en sus blogs, aunque sea para explicar las tribus urbanas que hay en su instituto.
Y por otro lado, están los adolescentes que crean los que voy a llamar "blogs-insulto" en los que poder despotricar alegremente contra la estrella mediática de turno que no soportan y para ensalzar a la que aman con locura. Eso sí, en primer lugar explican que el blog tiene la única finalidad de reírse y que las noticias son mentira. Este caso parece atentaría contra la primera de las reglas, pese a que se excuse en que la finalidad sea reírse y que las noticias no son reales.
En cuanto al lenguaje, su grado de formalidad o coloquialidad parece depender del tema al que se dedique el blog. En general en mis búsquedas no ha aparecido lenguaje grosero, salvo en algún caso concreto como los blogs-insulto y en los que tratan temas deportivos. En estos últimos me llama la atención que se pierden las formas pero no en las entradas del autor del blog sino en los comentarios a las mismas. Parece que el formato comentario a otro texto da pie a tener menos pelos en la lengua o habría que decir en los dedos.
Así pues tras la breve investigación llevada a cabo para esta tarea, me da la impresión de que el mundo virtual alberga la variedad de comportamientos y actitudes con la que uno puede encontrarse en el mundo real.
Por otra parte, veo necesaria la existencia de un código ético susceptible de ser aplicable a los blogs, sobre todo para mantener la credibilidad de este medio de expresión. En este código debería incluirse, además de las mencionadas reglas de Friedman, por ejemplo el respeto de los derechos de propiedad intelectual, citando las fuentes de los materiales ajenos que se utilizan.
Fuente imagen: cs.miami.edu