La cuestión a comentar en esta entrada es el video que se puede ver a continuación.
Se trata del video "What does propaganda look like in a democracy", elaborado por Center for Media and Democracy y presentado por el escritor y activista John Stauber.
El Center for Media and Democracy es una organización independiente, sin ánimo de lucro, no partidista cuyos objetivos se centran en investigar y campañas de relaciones públicas, promover la toma de decisiones informadas acerca de los productos y las políticas, favorecer la transparencia y la alfabetización de los medios de comunicación para ayudar a los consumidores a reconocer las fuerzas que configuran la información que reciben sobre los productos y temas que afectan a sus vidas, entre otros.
El video habla de empresas de relaciones públicas de las que nunca hemos oído hablar como Burson-Marsteller y Hill & Knowlton que pertenecen a un conglomerado con más de 250 empresas denominado WPP group, cuyo presidente ejecutivo es Sir Martin Sorrell. Este grupo de empresas constituye el segundo mayor conglomerado publicitario, de marketing y relaciones públicas del mundo. Este tipo de empresas prefiere quedarse en el anonimato y desde allí llegar al público a través de mensajes sofisticados con los que nos encontramos a diario. PR Watch pretende mostrarnos en este video cómo funcionan estas empresas, cómo manipulan la información y las noticias que nos llegan consiguiendo así manipular la opinión pública.
Según Stauber alrededor de entre el 40% y el 60% o incluso más, de lo que nos llega en forma de noticias en realidad es propaganda. La manera en la que se consigue que el público crea algo es poniendo esa información en boca de personas en las que la gente va a confiar. Para ello se eligen personas de la vida pública o expertos que nos ofrezcan confianza. En este sentido, Alex Carey indica en su libro "Taking the risk out of democracy" que las relaciones públicas son la manera en la que se hace propaganda en países como los Estados Unidos.
¿Pero de dónde viene toda esta historia? Para contestar a esta pregunta hemos de retroceder en el tiempo hasta principios del siglo pasado para conocer al padre de la manipuación mediática. Se trata del sobrino de Sigmund Freud, llamado Edward Bernays, un periodista y publicista austríaco al cual se atribuye la invención de la teoría de relaciones públicas. Trabajó como asesor personal en materia de Relaciones Públicas para varios Presidentes de los Estados Unidos como Calvin Coolidge, Eisenhower, Reagan y G. Bush. Pero también contrataron sus servicios otros personajes de la vida pública como Rockefeller, Henry Ford, Thomas Edison, Enrico Caruso, Nijinsky, Diaghilev entre muchos otros.
Tal y como el propio Bernays expone en su obra "Propaganda" (1928), tomó las ideas de su famoso tío Sigmund Freud, y las aplicó a la naciente ciencia de la persuasión de masas. Uno de sus primeros encargos fue ayudar a venderle al público norteamericano la Primera Guerra Mundial, con la idea de “hacer que el mundo sea seguro para la democracia”. Desde entonces esa frase vuelve a desempolvarse en cada guerra y participación bélica de los EEUU.
En 2001 Stauber y Rampton expusieron en su libro “Trust us, we're experts”, la ciencia de la creación de la opinión pública en los Estados Unidos. Fueron estos autores quienes encontraron el origen de la influencia pública actual a principios del siglo pasado en figuras como el citado Bernays.
Se trata del video "What does propaganda look like in a democracy", elaborado por Center for Media and Democracy y presentado por el escritor y activista John Stauber.
El Center for Media and Democracy es una organización independiente, sin ánimo de lucro, no partidista cuyos objetivos se centran en investigar y campañas de relaciones públicas, promover la toma de decisiones informadas acerca de los productos y las políticas, favorecer la transparencia y la alfabetización de los medios de comunicación para ayudar a los consumidores a reconocer las fuerzas que configuran la información que reciben sobre los productos y temas que afectan a sus vidas, entre otros.
El video habla de empresas de relaciones públicas de las que nunca hemos oído hablar como Burson-Marsteller y Hill & Knowlton que pertenecen a un conglomerado con más de 250 empresas denominado WPP group, cuyo presidente ejecutivo es Sir Martin Sorrell. Este grupo de empresas constituye el segundo mayor conglomerado publicitario, de marketing y relaciones públicas del mundo. Este tipo de empresas prefiere quedarse en el anonimato y desde allí llegar al público a través de mensajes sofisticados con los que nos encontramos a diario. PR Watch pretende mostrarnos en este video cómo funcionan estas empresas, cómo manipulan la información y las noticias que nos llegan consiguiendo así manipular la opinión pública.
Según Stauber alrededor de entre el 40% y el 60% o incluso más, de lo que nos llega en forma de noticias en realidad es propaganda. La manera en la que se consigue que el público crea algo es poniendo esa información en boca de personas en las que la gente va a confiar. Para ello se eligen personas de la vida pública o expertos que nos ofrezcan confianza. En este sentido, Alex Carey indica en su libro "Taking the risk out of democracy" que las relaciones públicas son la manera en la que se hace propaganda en países como los Estados Unidos.
¿Pero de dónde viene toda esta historia? Para contestar a esta pregunta hemos de retroceder en el tiempo hasta principios del siglo pasado para conocer al padre de la manipuación mediática. Se trata del sobrino de Sigmund Freud, llamado Edward Bernays, un periodista y publicista austríaco al cual se atribuye la invención de la teoría de relaciones públicas. Trabajó como asesor personal en materia de Relaciones Públicas para varios Presidentes de los Estados Unidos como Calvin Coolidge, Eisenhower, Reagan y G. Bush. Pero también contrataron sus servicios otros personajes de la vida pública como Rockefeller, Henry Ford, Thomas Edison, Enrico Caruso, Nijinsky, Diaghilev entre muchos otros.
Tal y como el propio Bernays expone en su obra "Propaganda" (1928), tomó las ideas de su famoso tío Sigmund Freud, y las aplicó a la naciente ciencia de la persuasión de masas. Uno de sus primeros encargos fue ayudar a venderle al público norteamericano la Primera Guerra Mundial, con la idea de “hacer que el mundo sea seguro para la democracia”. Desde entonces esa frase vuelve a desempolvarse en cada guerra y participación bélica de los EEUU.
En 2001 Stauber y Rampton expusieron en su libro “Trust us, we're experts”, la ciencia de la creación de la opinión pública en los Estados Unidos. Fueron estos autores quienes encontraron el origen de la influencia pública actual a principios del siglo pasado en figuras como el citado Bernays.